miércoles, 1 de abril de 2015

ERA PRIMAVERA

Era primavera, lo recuerda bien, cómo iba a olvidarlo si aquel momento cambió su vida. Recordaba cada instante, cada detalle del día en que le conoció; la ropa que llevaban, el perfume que exhalaban, sus miradas cruzadas, el temblor de su cuerpo al verle, el calor abrasador que le inundaba en cada roce casual de su piel cuando le acompañó. Ha olvidado las palabras que se dijeron, pretextos, meras excusas para justificar ese café que se debían tras largas conversaciones telefónicas y que nunca pensó que iba a trastocar su monótona vida. Qué importaban aquellas palabras que nada decían cuando tenían sus miradas que lo decían todo; qué importaba lo que les rodeaba, el escenario no fue idílico, ellos no lo veían.  Supo al instante que su vida era una mentira, que tal vez nunca estuviera junto a él, pero debía hacer un alto en el camino y cambiar su modo de vida. Ahora tenía la certeza de poder sentir.

No se dijeron nada y se dijeron todo. Tras aquel primer encuentro hubo otros muchos hasta que no pudieron separarse. Quedaron unidos y así llevan miles de días, cientos de noches y  vendrán más.

UN CUADRO Y UN MINI RELATO
Cuadro: "El Beso" de Gustav Klimt



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